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El hidrógeno limpio gana terreno

martes, octubre 25, 2022
Chile, Colombia, y Brasil han dado los pasos más grandes hacia el desarrollo de una economía del hidrógeno en Latinoamérica, pero no son los únicos.

 

La segunda edición del Índice Regional de Hidrógeno para América Latina y el Caribe (H2LAC 2022), una herramienta presentada por primera vez el año pasado con el fin de evaluar los progresos de esta industria floreciente, ha mostrado un gran crecimiento de la actividad en la región.

El índice desarrollado en conjunto por las consultoras New Energy Events e Hinicio, develó que Colombia fue uno de los países más fuertes en su desempeño, pasando de ocupar el quinto puesto en 2021 a un segundo puesto en esta oportunidad.

«Colombia ha hecho un trabajo tremendo en muchos aspectos», dijo recientemente el director general de Hinicio, Patrick Maio, y mencionó algunos de los pasos dados en este sentido durante el año pasado: la creación de un plan nacional de hidrógeno, el apoyo brindado por el gobierno a los proyectos relacionados con el tema y el establecimiento de sociedades industriales.

En términos generales, según Maio, el índice mostró,«una aceleración radical» en los proyectos piloto industriales de hidrógeno que están en desarrollo o en funcionamiento en toda la región. Estos pasaron de 35 a 84 en 2022. Y«eso para mí lo dice todo», agregó.

 

Maio habló en el Segundo Congreso de Hidrogeno para América Latina y el Caribe, llevado a cabo en Cartagena, Colombia, el 4 y 5 de octubre. La conferencia organizada por New Energy Events en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), reunió a más de 250 participantes de la región, que compartieron sus experiencias sobre cómo capitalizar el potencial que tiene Latinoamérica y el Caribe con respecto al hidrógeno. 

«Nuestra región se encuentra muy bien posicionada para producir, almacenar y distribuir hidrógeno limpio a un precio competitivo», dijo Ariel Yépez, gerente del Sector de Infraestructura y Energía del BID, en la apertura de la conferencia.

Y agregó que esto se debe a la vasta oferta de recursos renovables aplicables a la energía existentes en la región. Muchos países ya están generando la mayoría de su energía con renovables (hidroeléctrica, solar, eólica y geotérmica) y la región en su totalidad está comprometida a seguir agrandando la participación de energías renovables.

También habló de cómo Latinoamérica y el Caribe tienen una ventaja natural en la producción de hidrógeno limpio, refiriéndose al hidrógeno producido por electrólisis, mediante la separación de las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno.

Aunque el hidrógeno limpio, también llamado hidrógeno verde, no es todavía viable económicamente, su desarrollo sí está en marcha. De hecho, un día antes de la conferencia, alrededor de 60 participantes visitaron un proyecto piloto en Cartagena que está produciendo pequeñas cantidades de hidrógeno verde para mezclar con gas natural. (Ver artículo relacionado.)

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Yépez contó que en los últimos años el hidrógeno emergió como un aliado clave para conseguir los ambiciosos planes de descarbonización que tienen los países de cara al 2050. Por lo general, la industria pesada utiliza hidrógeno proveniente de combustibles fósiles. De modo que lograr sustituirlo con hidrógeno limpio podría reducir notablemente las emisiones a nivel industrial. El hidrógeno también tiene el potencial para descarbonizar sectores como la aviación, navegación y transportes de larga distancia.

A su vez, el hidrógeno puede acelerar el proceso de producción de electricidad a gran escala proveniente de fuentes intermitentes solares o eólicas, por su capacidad de almacenar energía renovable y proveer estabilidad y flexibilidad a los sistemas eléctricos. Yépez agregó que la producción de hidrógeno verde y sus derivados permitirían la exportación de energía de uno a otro continente sin necesidad de acudir a líneas de transmisión. La posibilidad de transportar hidrógeno por vía marítima agilizaría, además, el proceso de descarbonización de los pequeños estados insulares.

El rol del hidrógeno en el futuro dependerá de varios factores, incluyendo su costo de mercado y el de las diversas fuentes de energía renovables, como por ejemplo, la solar o eólica. Si bien existen desafíos en relación al transporte del hidrógeno, Yépez considera que la primera entrega de hidrógeno líquido por vía marítima llevada a cabo a comienzos de este año desde Australia a Japón, demuestra la viabilidad técnica para crear eventualmente una completa cadena de valor del hidrógeno.

La región está bien posicionada para producir hidrógeno verde de forma competitiva, según Ariel Yépez del BID. Foto cortesía de New Energy.

 

Una transición energética justa

 

La Ministra de Minas y Energía de Colombia, Irene Vélez Torres, destacó la oportunidad de desarrollar recursos relacionados con el hidrógeno en el contexto de una justa transición energética. Observó que es necesario que los gobiernos trabajen en conjunto con el sector privado y las comunidades, para asegurarse de que esta nueva industria ayude a mejorar las vidas de aquellos que viven donde se produce el hidrógeno.

Esto no siempre sucede así en el sector energético, notó, y dio el ejemplo del Departamento de La Guajira en el noreste de Colombia donde a pesar de ser ricos en recursos energéticos, tanto de combustibles fósiles como de renovables, la región alcanza aterradores niveles de pobreza.

El departamento colombiano de La Guajira es rico en recursos energéticos, pero muchos de sus habitantes viven en la pobreza. A la izquierda, el Parque Eólico Jepirachi, que abrió a principios de este año en Cabo de la Vela; a la derecha, dos mujeres wayuu en un pueblo nativo.

«Un gran desafío latinoamericano para el desarrollo de la economía del hidrógeno es que se haga en condiciones de equidad, donde los beneficiarios de esta nueva economía emergente sea la gente», dijo Vélez Torres.

La agenda de ambos días incluyó panelistas del sector privado, funcionarios de gobierno e instituciones de financiamiento internacional, entre otros. Francisca Salas, quien encabeza el Programa Hidrógeno Verde en New Energy Events, abrió la conferencia explicando que el objetivo del encuentro anual es apoyar a todos los sectores en el desarrollo y aceleración de una economía regional relacionada al hidrógeno.

«Queremos una economía que sea robusta, que dé oportunidades diversas a toda la sociedad, que promueva nuevas tecnologías, más y mejores trabajos», dijo y agregó que una economía del hidrógeno además permitirá a los países de la región descarbonizar su industria y generar un intercambio comercial internacional.

La ministra de Minería y Energía de Colombia, Irene Vélez Torres, habló sobre la necesidad de desarrollar recursos de hidrógeno como parte de una transición energética justa. Foto cortesía de New Energy.

Como lo demuestra el Índice H2LAC 2022, muchos países ya se encuentran encaminados a lograrlo, con mucho potencial de crecimiento. El índice utiliza un conjunto de indicadores para evaluar las variables de impacto en el desarrollo de una economía del hidrógeno. Observa cinco grandes categorías: las políticas y resoluciones públicas, el ecosistema local del hidrógeno, el número de proyectos de hidrógeno renovable en funcionamiento y en desarrollo, el transporte del hidrógeno, la planificación de exportaciones y acuerdos internacionales.

Si el país tiene 100 puntos, significa que está comenzando a tener un mercado maduro del hidrógeno. Dentro de estos parámetros, Chile obtuvo el puntaje más alto de la región, con 65 puntos; Colombia está segundo con 57 y Brasil obtuvo 51(en 2021 ningún país había alcanzado los 50 puntos).

Otros países entre los primeros diez son Uruguay, Argentina, Costa Rica, México, Paraguay, Trinidad y Tobago y Panamá. Perú, Bolivia, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, y Ecuador también demostraron actividad relacionada a una economía del hidrógeno. 

Cada país que participó en ambas ediciones del índice, ha percibido un crecimiento. Uruguay duplicó su puntaje, de 21 a 42; Paraguay pasó de tener 7 puntos en 2021 a 25 en 2022; y Panamá pasó de tener 0 puntos en 2021 a unos 20 este año. 

María Shaw-Barragán, quien dirige el departamento de financiación de varias regiones a nivel global del Banco Europeo de Inversiones (BEI), incluyendo Latinoamérica y el Caribe, llamó a una rápida acción en el plano del hidrógeno. 

«No esperen. Ser parte desde el comienzo les dará a sus empresas una gran ventaja», advirtió a los presentes durante una entrevista hecha en vivo por Matthew Perks, CEO de New Energy Events.Además, agregó,  que a pesar de que algunas becas y financiación estén disponibles sólo en las primeras etapas, éste será un mercado muy competitivo y, por lo tanto, nadie debería esperar que todo sea subsidiado.«El hidrógeno será un mercado global. Piensen en grande».

María Shaw-Barragán, del Banco Europeo de Inversiones, instó a las empresas a avanzar rápidamente en el hidrógeno verde, que se convertirá en un mercado global altamente competitivo. Foto cortesía de New Energy.

El Banco Europeo de Inversiones es el área de financiamiento de la Unión Europea y provee fondos por un total de alrededor de diez mil millones de dólares fuera de la UE; enfocados principalmente a acciones por el clima, según dichos de Shaw-Barragán. También indicó que, si bien la Unión Europea está definitivamente interesada en asegurar su propio suministro de hidrógeno verde, también busca expandir el mercado del hidrógeno hacia otras regiones por el bien del planeta.

«Toda descarbonización alcanzada aquí en Colombia como en cualquier parte de Latinoamérica, es beneficiosa para todos».

 

«Esto es real»

 

Los visitantes del Segundo Congreso de Hidrógeno para América Latina y el Caribe recorrieron la instalación de hidrógeno verde de Promigas. Foto cortesía de Promigas.

Muchas personas han escuchado hablar sobre los avances del hidrógeno verde en Europa y otras partes del mundo. Sin embargo, una visita a una planta ubicada al sur de Cartagena nos acerca a la temática.

«Cuando recibimos personas de Colombia o América Latina, se percibe el orgullo de que estas cosas estén ocurriendo también en nuestra región», dijo Marco Sanjuan, Director General de Innovación en Promigas, donde comenzaron las operaciones de un proyecto piloto en marzo de este año. La visita a su planta nos muestra que «esto es real», indicó, inspirando a los visitantes a querer involucrarse en nuevas iniciativas a más grande escala.

Ubicada en su «Estación Heróica», la planta de Promigas incluye un conjunto de 324 paneles fotovoltaicos con una potencia máxima de 137 kWp; siendo la fuente de energía de un pequeño electrolizador que divide las moléculas de agua (H 2 O) en hidrógeno y oxígeno.  Durante el día, los paneles solares alimentan la red eléctrica local con el exceso de electricidad que generan, y por la noche, la instalación se alimenta de la red.

Colombia produce más del 70% de su electricidad a partir de fuentes renovables, lo que significa que la energía de la red es en gran medida verde, señaló Sanjuán. El hidrógeno producido en la planta, dijo, se considera verde según las normas de certificación más estrictas del mundo.

Actualmente, Promigas inyecta cantidades mínimas de hidrógeno en su red de gas natural, a una concentración que ronda el 0,013%, dijo Sanjuan durante una entrevista vía Zoom.

El establecimiento produce cerca de 1.5 toneladas de hidrógeno por año y está diseñado para llegar a producir hasta 18 toneladas. El diseño tuvo en cuenta cinco principios básicos: el desarrollo de una cadena de suministro, la funcionalidad y flexibilidad (podría incluso, por ejemplo, llegar a producir hidrógeno para una pequeña cantidad de automóviles), la escalabilidad, la posibilidad de generar conocimiento y el desarrollo de talentos. 

Un ítem faltante en esa lista, señaló Sanjuan, es la generación de ganancias. Incluso si la compañía quisiera cobrar por el hidrógeno verde que produce, dijo, no sería posible bajo las normativas vigentes en Colombia. Sin embargo, cuando el mercado haya alcanzado el punto en que se lo considere un producto viable, «aquellos que estén preparados para incorporarse al mercado serán quienes hayan generado el conocimiento», concluyó.

Promigas es una empresa que tradicionalmente se dedica al transporte y distribución de gas natural, y comenzó a expandirse hacia otras áreas relacionadas a la energía hace algunos años, incluyendo energía solar y distribución de energía eléctrica. Invirtió cerca de 1.2 millones de dólares en su planta de hidrógeno, utilizando componentes importados pero apoyándose en gran medida en la ingeniería colombiana. La compañía fue beneficiaria de crédito impositivo, aunque no recibió financiación directa del Estado.

Marco Sanjuan, Gerente de Innovación de la empresa energética colombiana Promigas.

El proyecto, de pequeña escala, fue diseñado y construido a gran velocidad. «No pasó un año siquiera entre que el proyecto era tan solo un PowerPoint y el momento en que empezamos a producir e inyectar hidrógeno en la red», apuntó Sanjuan.

 


Imagen de portada: Cortesía de Promigas.